CAPITULO II Tras el último ataque a la base muchos compañeros perdieron la vida y los daños son demasiados para reconstruir otra vez, según los informes que llegaron hace poco esta base esta demasiado comprometida para seguir funcionando. Las patrullas son constantes casi sin tiempo para descansar mientras el personal de tierra prepara todo para el traslado. Casi sin darme cuenta se encendió la luz del la reserva, es hora de aterrizar, la pista fue reparada pero los parches hacen votar de una manera exagerada. Una vez en parking los mecánicos se apresuran para revisar el motor y repostar para ponerme en el aire lo antes posible. -Camarada-es Gorodov y parece traer ordenes-ya tenemos destino.-Sin decir nada mas subió a su aparato, sé coloco el gorro dio las señal para retirar los calzos y fue a cabecera de pista .Desde el incio de las hostilidades el 22 de Junio solo hemos podido retirarnos una y otra vez. Los fusileros de Ivye cercados en Minsk no han podido resistir más frente a las tropas de Hoth y Kluge los ejércitos de Panzer parecen imparables y ayer día 9 de Julio cesaron los disparos. Mi avión ya esta listo, doy la señal a Gordov y despegamos pos última vez de esta base, no se cual es el destino pero el echo que llevemos tanques externos no es buena señal. Llevamos más de una hora de vuelo y la espalda empieza a doler, cuando al mirar a las once puedo ver una pista de aterrizaje, pero pronto termina mi alegría pues es auxiliar y no creo que nos dejen aquí. Sigo a Gordov en la maniobra y aterrizamos los dos. Un grupo de mecánicos se acercan a toda prisa para reabastecernos, aprovechare estos minutos para estirar las piernas. -¡¿Dónde cree que va camarada?!-me dijo un sargento con no muy buena cara. -Tengo que estirar las piernas <<Sargento>>-dije con tono agresivo para hacerle ver mi rango superior -Lo siento Camarada Teniente tenemos ordenes de no permitir que dejen sus aviones, son ordenes del General. -Esta bien, no se preocupe Sargento.-Solo pude ponerme en pie dentro de la cabina para poder estirarme un poco, Gorodov en cambio ni se movió, solo espero que no este muy lejos nuestro destino. Al mirar otra vez como trabajan los mecánicos veo que retiran los tanques de extras para colocar unas bombas de cien kilos, miro extrañado a Gordov pero no dice nada, en fin, seguro que tenemos algún trabajito antes de llegar al nuevo destino. Puedo ver como Gorodov da un papel a uno de los mecánicos y este viene a entregármelo, el cual dice “en caso que no pueda regresar este es tu destino Viazma”. ¿Tan mal están las cosas? Smolensko tiene que estar sentenciado para que no nos dejen operar desde allí. Asiento mirándole que he comprendido las ordenes, los mecánicos ya terminaron su trabajo y en unos segundos estamos en el aire . |